TEMAS Y PROBLEMAS DE ADOLESCENTES

A este periodo en la literatura clásica se le ha descrito como: “el segundo nacimiento…, el golpe tormentoso que aparece como un susurro de pasiones nacientes…, el adolescente “es un león que se embarga de las pasiones”…, no es niño y tampoco es adulto.
A este periodo en la literatura clásica se le ha descrito como: “el segundo nacimiento…, el golpe tormentoso que aparece como un susurro de pasiones nacientes…, el adolescente “es un león que se embarga de las pasiones”…, no es niño y tampoco es adulto.

El periodo de adolescencia es un periodo muy importante en la vida de cada persona, es un periodo de vulnerabilidad extrema, cuando está muriendo la infancia. Un joven hace los primeros pasos para descubrirse a si mismo y expresarse en la sociedad. Este periodo es de las transformaciones que hacen a una persona más frágil y más vulnerable, más agresiva y a la vez más misericordiosa.

Me gusta mucho trabajar con adolescentes y con jóvenes. El periodo de adolescencia – es como estar en el umbral de la casa con la puerta abierta y concentrarse en el primer paso para ir fuera: concentrarse un deseo – a dónde quiero ir; por qué quiero ir específicamente allí; qué quiero encontrar allí; qué mundo me encontrará y cómo voy a aparecer en este mundo transcedental; y muchos más. En este periodo hay tiempo para corregir lo que no haya estado bien antes, fortalecer la confianza y fe en uno mismo, establecerse en valores éticos y morales, determinar un camino profesional.

Trabajo con problemas de diferente complejidad. Unos adolescentes necesitan trabajar la fe en si mismos, subir la autoestima, encontrar su misión, mejorar sus resultados en los estudios, mejorar las relaciones sociales. Con otros aparecen temas más traumáticos relacionados a intentos de suicidios o con consumo de drogas, depresiones, anorexia y otras manifestaciones psicosomáticas.

En mi trabajo intento ver lo que esta dentro del corazón de niño o niña, ayudo a los padres a ver lo que esta detrás de las palabras o de los hechos de adolescentes, poder interpretar lo que vemos y lo que oímos, y no juzgarles por sus acciones. Con adolescentes hay que hablar y darles espacio para tener su propio punto de vista. Ser padres no es nada fácil. Nuestras situaciones de la infancia o de la adolescencia no vividas o no resueltas siguen como cargas en nuestros hijos e hijas, y en el periodo de la adolescencia todo esto aflora de manera más intensa.

Trabajar con adolescentes es trabajar con padres. Poder aceptar a su hijo o hija tal como es, sin cambiarlo a lo que quiero ver como es. Eso es un trabajo de alma inmenso. Y yo entiendo muy bien que ser, en mi caso, psicóloga y ser madre son papeles totalmente diferentes. Debemos aplicar el conocimiento que tenemos de los adolescentes a nuestra propia forma de ser. Nuestros hijos e hijas notan muy claro la diferencia entre nuestra moralización y lo que realmente somos, si no somos coherentes con lo que les decimos y les pedimos.